Compartiendo Experiencias

Reflexiones Espirituales

La Biblia y el celular

¿Se imaginan qué pasaría si tratáramos a nuestra Biblia de la misma forma en que tratamos a nuestro celular? ¿Y si siempre cargáramos nuestra Biblia en la cartera, en el maletín, en el cinturón o en el bolsillo del traje? ¿Y le diéramos una ojeada varias veces al día? ¿Y nos volviéramos para buscarla cuando la olvidamos en casa o en la oficina?

¿Y si la usáramos para enviar mensajes a nuestros amigos? ¿Y si la tratásemos como si no pudiéramos vivir sin ella? ¿Y si la diéramos de regalo a los chicos, para su seguridad, y para estar comunicados con ellos? ¿Y si la lleváramos cuando viajamos, en caso de necesitarla como auxilio y ayuda?

Al contrario del celular, la Biblia no se queda sin señal jamás: Nos podemos conectar con ella en cualquier lugar. No precisamos preocuparnos por la falta de crédito, porque Jesús ya pagó la cuenta y los créditos no tienen fin. Y lo mejor de todo: no se corta la comunicación, y la carga de batería es para toda la vida.

Busca al Señor mientras puede ser hallado, llámenlo porque está cerca. (Is 55:6)*

Teléfonos de emergencia:

¡Anótalo en tu agenda! ¡Y pásalo para otros, puede ser que alguno de esos números de emergencia salve una vida!


Aporte Claudia Barreiro.

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Desarrollo: Eugenio Costa.

Consultas: asuarez@bc.org.ar.